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Doctora Consejos
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Hola: Desde hace algunos meses quiero mandarle un resumen de mi vida. Nací en un país de Sudamérica. Fui el último de los hijos,
viví con mi madre y una tía que me mimaron mucho. Soy gay. Mi padre y hermanos han hecho de la vista gorda. Mis primeros años fueron traumáticos. La comunidad tachaba mi modo de ser. Me introdujo a la homosexualidad un hombre del que me enamoré. Un día se consiguió una novia y se casó, dándome la estocada final. Tuve otras relaciones, pero sin amor. Por mi trabajo en una compañía americana regresé a mi país. Tuve dinero y mucho poder. Tuve otro amante pero no creía que un gay pudiera querer de verdad. Mi madre murió y luego trágicamente mi otro hermano. Me quedé cuidando a mi tía, hasta que fue a vivir con su hijo. Yo me deprimí enormemente, viajé. Pero al año sufrí un derrame y ahora estoy deshabilitado. Mi padre tuvo una hija que yo adopté, la traje a vivir a este país, pero esta niña es quien me ha hecho más daño. Hizo mi vida de cuadritos, se burla de mí, me ha acusado con mis hermanos. Todo fue una catástrofe. Luego mi tía envenenó a los hijos de mi hermano contra mí. Hace años dijo que tenía SIDA pero gracias a Dios nadie puede decir eso. Una prima informó a mi familia que ando por acá. Mi hermano escribió anunciándome que vendrá este año a verme. ¿Cómo debo tomar esto? ¿Qué debo hacer? ¿Debo olvidarme de todas las ofensas? Crimson. Querido Crimson: Espero que tomes a bien lo que te voy a decir. Tiene rasgos de una víctima de tiempo completo. Has expuesto un resumen de vida donde siempre estás sufriendo. Tus hermanos, tu padre y la sociedad no te entienden. Contra tu madre y tía no hay queja pero se fueron. Tu sobrina en vez de acogerse tibiamente a tu regazo se convirtió en una amenaza. Tu gran amor te dejó. Quieres, pero no te quieren lo suficiente. Estás muy enojado. Me pregunto si eres de esas personas que constantemente hacen cuentas sobre el daño que los demás les han hecho. Has sido un gay activo por años y reconoces que tu familia se hace de la “vista gorda”. Es decir quizá no hay una franca aceptación sino un cordial disimulo, entonces, ¿de qué puede acusarte tu sobrina? Si eres gay, que lo sepan Dios y el mundo. Pero lo que no puedes hacer es ir por la vida con ánimo de cordero que ofrece cuchillo a quien quiera destazarle. Cambia de actitud. Aprende a amarte y a aceptarte tal y como eres. Levanta la frente con dignidad y no tomes ofensa de lo que hacen otros. Cada quien tiene su propia historia y la vida es muy corta para ser pequeña. 7228
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